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El Décimo Batallón de Infantería, su génesis se sustenta entre los años 1959-1960, nace como una Unidad del Ejército al servicio de la patria como la fuerza armadas de la IV zona militar. En virtud que, en 1959 durante el gobierno del Doctor Ramón Villeda Morales, se presento una situación interna cuando el entonces Coronel Armando Velásquez Cerrato, pretendió hacerse del poder mediante una acción armada.

Como la mayor parte del personal que se reclutaba para el servicio militar provenían de los pueblos, se presentaba un alto grado de analfabetismo, ahora en menor porcentaje, por lo que fue necesario fundar una escuela de educación primaria, por lo que se creó la Escuela Nocturna para adultos, en la que se implementa el plan de enseñanza acelerada que hasta la fecha funciona con el nombre de Coronel Joaquín Rivera.

Desde su fundación hasta el 2002 se han alfabetizado o completado su educación primaria 9,942 ciudadanos hondureños.

En el mes de junio de 1997 comenzó a funcionar el sistema de Unidades Militares en el Sistema de Educación Media a Distancia (UMSEMED), con un total de 307 soldados que han estado estudiando con el sistema en el cual se han obtenido excelentes resultados.

En 1977, el Décimo Batallón, ocupa posiciones a lo largo de su sector de responsabilidad (Intibucá y La Paz) y se produce un enfrentamiento con tropas del ejército salvadoreño en los lugares de Cerro el Venado y Cerro la Chucha, de cuyo enfrentamiento las tropas hondureñas salen ilesas.

 

El Décimo Batallón de Infantería Defiende la integridad territorial, la soberanía nacional y la gobernabilidad en nuestro sector de responsabilidad permanentemente; cooperando con las instituciones publicas, privadas y ONGs en áreas de educación, salud, transporte, seguridad ciudadana, protección de los recursos naturales y situaciones de desastres naturales a fin de salvaguardar nuestros intereses nacionales y promover el desarrollo integral de la población.

Ser la unidad representativa del Ejército de Honduras en cuanto eficiencia y profesionalismo para servir al pueblo hondureño con respeto a la ley y los derechos humanos, continuar cumpliendo con abnegación nuestra misión constitucional y las demás tareas que el mando establezca para coadyuvar esfuerzos con instituciones gubernamentales, no gubernamentales y privadas a fin de promover la seguridad, la paz, la libertad y el desarrollo en la región centro occidental de Honduras