Escribir es historia, es volver a vivir las experiencias del pasado, mediante un análisis retrocedemos en el tiempo, para conocer nuestros adelantos, es así el evolucionar de las cosas, siguen su avance interminable; entre una y otra hoja desprendida del calendario que marcha en progreso de la institución armada hacia su total perfeccionamiento. Retrocedamos en tiempo y en espacio, recordemos sobre el Quinto Batallón de Infantería, hoy en día “Guerreros del Mocorón” y centinelas de la patria

El 3 de agosto del año 1967, el Presidente de la República y Comandante General de las Fuerzas Armadas, General de Brigada don Oswaldo López Arellano, organizó una unidad militar con el nombre de batallón “Guardia de Honor Presidencial” fue creada con una doble y complicada misión; como era la de atender la seguridad y colaborar en los actos protocolarios del Presidente, así como también la de ser una unidad de combate más dentro de la organización del Ejército nacional.

La reciente unidad bajo el mando del Stte. de Infantería Cándido Amaya Granados, con los Sgtos. 1ros. Zacarías Pérez Gómez, Edmundo Ruedas y 1,500 hombres fue ubicada geográficamente en el sitio conocido como las tapias en el departamento de Francisco Morazán en el lugar donde antiguamente había estado el agrupamiento táctico especial “2do. Batallón de Infantería”

El Stte. de inf. Cándido Amaya Granados, comanda esta unidad por el término de diez (10) meses, entregando al mayor de inf. Antonio Zelaya Fonseca, siendo el jefe de personal el Capitán de Inf. David Bojorque.

En el mes de enero de 1968, llegan los siguientes oficiales:
Tte. de Inf. Víctor Manuel Aplicano
Tte. de Inf. Marco Antonio Rosales Abella
Tte. de Inf. Lucio Cruz Gómez
Stte. de Inf. Mario Amaya Amaya
Stte. de Inf. Luis Alonso Discua Elvir
Stte. de Inf. Ángel Ricardo Luque Portillo
Stte. de Inf. Julio Armando Pavón Rodríguez
Stte. de Inf. Víctor Manuel López Flores

Es así como se inició la habilitación del paraje para proporcionar la comodidad y seguridad que demandan las instituciones militares, sin embargo a la par de la agotada tarea de construir estaba la de cumplir con el entrenamiento que demanda la doble misión de la unidad, había que formar soldados capaces y disciplinados, había transcurrido un año posterior a su organización, cuando el 17 de agosto de 1968, el alto mando del Ejército hizo entrega en forma especial y en solemne ceremonia de su estandarte y bandera nacional.